A todas nos pasó alguna vez: te ponés una remera y sentís que te apaga la cara,

pero otro día te ponés un buzo y te dicen: "¡Qué lindo te queda ese color, te

ilumina!". No es magia, es la colorimetría jugando a tu favor.

Básicamente, consiste en descubrir qué tonos hacen match con tu piel para

resaltar tu belleza natural de forma exprés. Te damos la guía rápida para descifrar

tu paleta ideal en minutos.

Paso 1: ¿Sos fría o cálida? (El test de los 2 minutos)

Todas las pieles tiran hacia una base fría (azulada) o cálida (amarillenta). Descubrilo

con estos trucos:

Accesorios: Apoyá algo dorado y algo plateado en el dorso de tu mano. Si

resalta el plateado, sos fría. Si te queda mejor el dorado, sos cálida.

Venas: Mirate las venas de la muñeca con luz natural. Venas azules o violetas

indican base fría; venas verdosas indican base cálida.

Resumen express: Oro + Venas verdes = Cálida. Plata + Venas azules = Fría.

Paso 2: Descubrí tu estación

Según tus rasgos (ojos, pelo y piel), nos dividimos en 4 estaciones:

Si sos del bando FRÍO:

Invierno: Rasgos de mucho contraste (pelo oscuro, piel muy clara o morocha).

Tus colores: Negro, blanco puro, rojo fuego, azul marino y fucsia.

Verano: Rasgos suaves (pelo rubio/castaño claro, ojos claros). Tus colores: Tonos

pastel, lavanda, rosa bebé, celeste y gris melange.

Si sos del bando CÁLIDO:

Primavera: Rasgos luminosos (pelo miel/dorado, ojos claros/avellana). Tus colores: Amarillo, naranja, verde manzana, coral y beige.

Otoño: Rasgos intensos (pelo chocolate/cobrizo, ojos marrones/verdes secos). Tus colores: Marrón, terracota, mostaza, verde oliva y canela.

El tip de oro

Cuando compres online, acordate de tu base: si sos cálida, buscá tonos tierra y sol;

si sos fría, elegí azules, grises e intensos. ¡Vestirte va a ser mil veces más fácil!