Arrancamos con muchísimo miedo. Todos nos decían que Argentina era un país muy difícil para emprender y que era una locura. Hoy, mirando para atrás, sentimos mucho orgullo por todo lo que logramos y nos acordamos de todos los que nos apoyaron en el camino, incluso de los que ya no están. Pero en ese momento, a pesar de los miedos, no lo pensamos tanto: lo sentíamos y queríamos arrancar.
El trabajo en el garage y un cambio de planes
Todo empezó en un garage, haciendo todo a mano entre las dos. Arrancamos vendiendo bikinis y manejando todo nosotras mismas. El verdadero cambio llegó unos meses antes de que empezara la pandemia, cuando nos dimos cuenta de algo simple: nosotras trabajábamos desde casa y no teníamos pijama, usábamos cualquier cosa para estar en cama o estar cómodas. Nos pusimos a pensarlo y ahí tomamos conciencia de lo importante que es un buen pijama para el día a día. Así nació la idea de incorporar esta nueva propuesta a la marca.
Todo este proceso pasó meses antes de la pandemia, sin que tuviéramos la menor idea de que se venía un confinamiento mundial ni el impacto que eso iba a tener en nuestras vidas. De hecho, terminamos haciendo las fotos de la campaña justo un día antes de que arrancara la cuarentena.
Con la cuarentena, todo explotó de golpe. Pasamos de 10.000 a 90.000 seguidores en Instagram en una sola semana y todo el mundo quería el pijama de MARIA LOLGI. Fue un desafío enorme porque en ese momento no teníamos ni bolsas para empaquetar el e-commerce, no teníamos la tienda online 100% integrada ni vendíamos a minoristas. Todos nos pedían pijamas y se volvió una locura total.
Para poder llegar con los pedidos, tuvimos que salir a buscar minitalleres que nos dieran una mano con la producción porque solas no dábamos abasto. El ritmo era increíble: de noche nosotras mismas cortábamos los moldes, preparábamos los paquetes y salíamos a hacer las entregas. ¡No lo podíamos creer!
No es saberlo, es sentirlo
La conclusión de todo este proceso es que nunca es el momento perfecto para arrancar un proyecto. Si esperás a que todo esté alineado, no empezás más. No es una cuestión de saberlo todo de antemano, sino de sentirlo y animarse a dar el salto. Así nació MARIA LOLGI.
— Sabri y Gina
